En el mes de noviembre de 1095, el Papa Urbano II lanzó desde Clermont, Francia, un angustiado grito de guerra que resonaría en todo el continente europeo durante los siguientes dos siglos: Deus lo Vult, Dios lo quiere. ¿Y qué quería Dios de aquellos cristianos europeos del siglo XI? Quería que fueran a recuperar la Ciudad Santa de Jerusalén, en aquel momento en manos de los musulmanes, y que lo hicieran con la fuerza de las armas.
Pero antes de que reyes, condes, duques y príncipes lograran, un año después, reunir ejércitos profesionales para combatir en Tierra Santa, una imponente masa de hombres y mujeres compuesta en su mayoría por campesinos, siervos, hijos segundones de familias adineradas, nobles de segunda categoría y criminales convictos, todos guiados por el carismático fraile Pedro el Ermitaño, se lanzó enarbolando la cruz a una aventura increíble y suicida: la de recorrer a pie los 4.500 kilómetros que separan París de Jerusalén y, por sí solos, intentar liberar la ciudad santa de Cristo de la asfixiante opresión de los musulmanes árabes que allí dominaban en aquel entonces.
El historiador y novelista italiano David S. Matrecano rescata de las nieblas del tiempo este capítulo oscuro y vibrante de la Edad Media en una edición única, y lo hace a través de una «modernización contextual» que toma las crónicas originales de los testigos presenciales de la época —Raimundo de Aguilers, Fulquerio de Chartres, Guillermo de Tiro y modernos como Sir Steven Runciman— y las adapta al lenguaje y al gusto actual, corrigiendo además los datos obsoletos con los últimos hallazgos históricos y arqueológicos del siglo XXI.
Si buscas una novela histórica con rigor militar, o un ensayo que se lea con la agilidad de una crónica de guerra, este libro es para ti. No es solo una descripción precisa de nuestra historia común europea: es una inmersión total en la mentalidad, las creencias y la forma de vivir de los hombres y mujeres que marcharon hacia lo desconocido empujados solo por su fe en Dios.
Basado en las crónicas originales de los testigos presenciales y actualizado con los hallazgos arqueológicos más recientes. Rigor histórico absoluto. Narrativa imposible de soltar.