Heródoto de Halicarnaso (c. 484 — c. 425 a.C.) fue el primer hombre en escribir lo que hoy llamamos Historia. Antes de él, los griegos contaban el pasado como mito, como genealogía divina o como propaganda dinástica. Heródoto inventó algo nuevo: viajar, preguntar, comparar testimonios, escribir lo que cada parte afirma. Recorrió Egipto, Babilonia, Escitia, la Magna Grecia. Anotó cada versión —griega, persa, fenicia— sin imponer un veredicto único. De ese método nació su obra monumental, las Historias, hoy dividida en nueve libros, cada uno bajo el nombre de una musa.
Pero el griego de Heródoto es ya inaccesible para el lector medio. Las ediciones académicas son densas, pesadas, con miles de notas a pie de página. El gran público se ha perdido durante siglos la materia prima narrativa más extraordinaria que produjo la Antigüedad: las guerras que decidieron si Occidente sería griego o persa.
El historiador y novelista italiano David S. Matrecano, afincado en Ibiza, dedica su segunda saga a rescatar a Heródoto del olvido. Mediante una «modernización contextual» —el mismo método con el que ha reescrito la historia de las Cruzadas— toma la materia original del Halicarnaseo y la vierte en una prosa viva, rítmica, accesible, sin perder un dato verificable.
Este primer volumen, El Libro de la Musa Clío, cubre la primera parte de las Historias herodoteas, que en la obra original ocupa los libros I al V: desde los orígenes míticos del conflicto entre Oriente y Occidente —el rapto de Helena, las dinastías lidias, la caída de Creso a manos de Ciro, la conquista persa de Egipto y de Babilonia— hasta la batalla de Maratón, donde un puñado de atenienses obtiene la primera gran victoria griega contra el coloso persa.
Si has leído novela histórica clásica —Las Termópilas de Steven Pressfield, Creación de Gore Vidal, La canción de Aquiles de Madeline Miller— este libro te dará la base histórica real sobre la que están construidas. Si vienes de otro género, descubrirás aquí un mundo de héroes, dioses, traidores y reyes que supera cualquier ficción inventada. Rigor histórico absoluto. Narrativa imposible de soltar.